Publicación semestral de la
Universidad Autónoma
de Baja California.
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LETICIA MALDONADO KOSTERLITZKY1
La obra de Roberto Elenes sobre la historia de la educación en Baja California (1869-2024) que pronto saldrá a la luz, bajo el auspicio de la Universidad Estatal de Estudios Pedagógicos (UEEP), aborda diversos aspectos concretos y significativos que han marcado el desarrollo educativo de la región.
La historia de Baja California podría narrarse de múltiples maneras: desde la travesía de migrantes y la vida transfronteriza, hasta el esplendor de sus paisajes y la diversidad de sus culturas. Sin embargo, en la obra de Roberto Elenes, la mirada se concentra en una faceta menos visible, pero crucial para entender el presente y futuro de la región: el desarrollo de la educación a lo largo de más de siglo y medio.
Elenes recupera, a través de un cuidadoso trabajo de investigación, los orígenes y transformaciones de la educación en Baja California desde 1869 hasta nuestros días. Su obra destaca que este proceso educativo ha estado estrechamente vinculado al crecimiento demográfico, la migración, los cambios políticos y la modernización de la entidad. No es sólo un recorrido cronológico sino una propuesta de reflexión sobre cómo la educación ha forjado la identidad bajacaliforniana y sus anhelos de progreso.
A medida que la historia avanza, Elenes representa visual y narrativamente el arribo de nuevas corrientes pedagógicas y la profesionalización docente, así como el impacto de políticas públicas encaminadas a democratizar la educación durante el siglo XX. La fundación de escuelas Normales y universidades, el desarrollo de la infraestructura escolar y la incorporación de la ciencia y tecnología al currículo regional son momentos centrales dentro de su obra, presentados no sólo como logros oficiales, sino como actos de resistencia, innovación y esperanza colectiva.
Lo valioso de la propuesta de Roberto Elenes es la manera en que conecta la historia educativa con los desafíos contemporáneos: esta obra no idealiza el pasado ni presenta un presente sencillo, sino que destaca cómo la educación se enfrenta y evoluciona ante nuevos retos sociales y tecnológicos, al resaltar las problemáticas actuales, como la brecha digital, la equidad y la inclusión, insistiendo en transmitir el potencial transformador de la educación en Baja California como motor de cambio social.
A través de su obra, el espectador comprende que la educación ha sido —y debe seguir siendo— un bien común, una herramienta para la libertad y la autonomía personal, y el pilar sobre el que se edifica la sociedad bajacaliforniana, logrando así no solo retratar la historia educativa de la región, sino inspirar a que cada persona, ya sea estudiante, docente, familia o autoridad, se reconozca como parte activa en la construcción, día a día, de una educación incluyente, innovadora y humanista.
La historia de la educación en Baja California es también la historia de sus caminos, sus desafíos y sus sueños colectivos. Historia de la educación en Baja California (1869-2024), constituye una indagación rigurosa y, al mismo tiempo, profundamente humana sobre el devenir educativo de una entidad marcada por la movilidad, la pluralidad y la constante redefinición de sí misma al amparo de sus fronteras y su geografía tan singular y estratégica: Tijuana, por ejemplo, es la puerta de entrada a Latinoamérica.
Elenes inicia su recorrido en una época compleja, cuando Baja California apenas figuraba en el imaginario nacional y la educación era privilegio de unos cuantos en enclaves urbanos o misionales. La fundación de las primeras escuelas públicas a finales del siglo XIX transcurre entre carencias materiales, la dispersión poblacional y un entorno social en el que la educación formal debía disputarse espacios frente a la tradición oral y los saberes comunitarios. Los relatos sobre maestros itinerantes, condiciones precarias y las primeras gestiones materiales de libros y pizarrones nos hablan de una vocación que desafió al aislamiento territorial. Aquí, Elenes acierta al recuperar voces olvidadas y subraya la raíz igualitaria de un proceso que gradualmente forjó ciudadanía y sentido de pertenencia en la península.
La obra avanza hacia el siglo XX, periodo de profundas transformaciones políticas y sociales tras la Revolución Mexicana. Elenes explora la integración del territorio a los grandes proyectos nacionales de alfabetización y educación popular, destacando la creación de la Secretaría de Educación Pública, las campañas contra el analfabetismo y el establecimiento de escuelas Normales y secundarias que, poco a poco, dieron rostro propio al magisterio bajacaliforniano.
Especial atención merece el análisis sobre la fundación de instituciones emblemáticas como la Benemérita Escuela Normal Urbana Federal Fronteriza (BENUFF) y la Universidad Autónoma de Baja California (UABC). No se trata sólo de enumerar fechas o decretos, sino de narrar cómo la educación estatal se convirtió en instrumento de movilidad social, vehículo de integración para miles de familias migrantes y, sobre todo, espacio de convivencia y negociación cultural entre habitantes originarios, llegados del sur, comunidades indígenas y la influencia estadounidense. El proceso de masificación educativa, con sus luces y sombras, permitió que la educación transitara del privilegio al derecho, y que cada vez más mujeres y sectores marginados encontraran en la escuela una opción de futuro.
Elenes acierta al situar a Baja California como un laboratorio educativo en el que emergen tensiones y posibilidades únicas. La cercanía con los Estados Unidos imprime particularidades a su sistema educativo: bilingüismo, migración constante, circulación de ideas, valores y tecnologías. Las ciudades fronterizas, protagonistas de la segunda mitad del siglo XX, son narradas aquí como espacios donde la escuela pública compite con modelos privados, religiosos o binacionales, y donde los estudiantes conviven con referentes identitarios múltiples. Resulta revelador, por ejemplo, el modo en que Elenes aborda la formación de docentes y estudiantes en contextos donde la movilidad, la diversidad étnica lingüística y cultural, así como los retos de convivencia, son habituales.
La incorporación paulatina de la educación técnica, las reformas curriculares orientadas a la ciencia y la tecnología, y la apertura de nuevas universidades en los últimos treinta años dibujan un panorama educativo inédito: uno en el que la demanda de calidad convive con expectativas de innovación, inclusión social y vocación global. No faltan, sin embargo, los desafíos: la obra señala cómo la inequidad persiste, en particular en zonas rurales, indígenas o en contextos de pobreza urbana marcada.
El tramo final del libro de Elenes proyecta el pasado hacia el futuro. A partir de la década de 1990 y, de manera dramática, a raíz de la pandemia de Covid-19, se hace evidente la importancia crucial de la brecha digital. El acceso desigual al internet, equipo y habilidades tecnológicas pone en jaque el principio de equidad educativa, y obliga a pensar nuevas estrategias pedagógicas y políticas públicas. Asimismo, se abordan temas urgentes como la educación de niños migrantes, programas de apoyo a estudiantes indígenas y la formación docente para la atención de la diversidad.
Elenes no idealiza el presente ni pinta de manera complaciente el horizonte. Por el contrario, subraya que la educación bajacaliforniana está llamada a enfrentar retos estructurales, desde la actualización continua de la planta docente hasta la necesidad de fortalecer la educación socioemocional, la artística y la educación física, la participación familiar y la gestión escolar democrática. Sin embargo, en este panorama, prevalece una nota de esperanza: la convicción de que la educación sigue siendo el factor que puede transformar las condiciones de vida y cohesionar el tejido social de la región.
El gran valor de la obra de Roberto Elenes radica en su capacidad para articular la memoria colectiva de Baja California través de la educación. No sólo repasa hechos, fechas y reformas, sino que aporta interpretaciones sobre cómo se ha ido forjando la identidad bajacaliforniana en medio de la pluralidad, el dinamismo y el intercambio permanente con sus múltiples “otros”. Su trabajo invita a comprender el largo proceso por el que la escuela deja de ser un espacio cerrado, para convertirse en el nodo central de la ciudadanía, la autonomía y la esperanza colectiva.
Pero, además, el texto es un llamado para que todas y todos quienes habitamos este territorio —estudiantes, docentes, familias y autoridades— participemos activamente en la construcción de una educación más inclusiva, innovadora y humanista. A fin de cuentas, la historia educativa de Baja California todavía está en proceso, y depende de cada generación asumir el reto de imaginar, dialogar y transformar, a partir de su memoria, las posibilidades del porvenir.
En conjunto, la obra de Roberto Elenes constituye una visión integral sobre cómo la educación ha moldeado la historia, la identidad y las expectativas de Baja California, en un período de más de 150 años de enormes transformaciones sociales y culturales.
Notas al pie:
1 Maestra. Colabora en la Escuela Nuevos Aliados (ENA). Ha sido microempresaria y pionera en la Certificación de la Competencia Laboral en el Noroeste de México, con especialización en formación de docentes en Tecnología y Comunicación Educativa y en educación para adultos. Con práctica en aulas, en la dirección de escuelas públicas y de programas de educación especial, promoción de la lectura, arte, cultura y desarrollo social con población marginada en diferentes regiones de México.